domingo, 4 de noviembre de 2012

ANTE LA INMINENCIA DEL BAKTÚN

Estamos esperando la Era Nueva, no como la que llega cada treinta y uno de diciembre, sino como la que llega cada cinco mil docientos años.
Imagino estar en el año siete mil docientos doce.
No escribiríamos un blog.  Viviríamos en el blog.
Cada vez que estuviéramos en una situación, nuestra identidad, quizá nuestra alma o espíritu o como quiera llamársele, se haría espacio entre las letras del texto.
Nos haríamos acompañar de notas musicales  -sólidas- de nuestro concierto favorito.
Probablemente llevaríamos nuestro alimento, buscando acomodarlo entre algunos paréntesis.
Y "practicaríamos" nuestro diálogos en vivo: se harían realidad todas nuestras fantasías.
Platicaríamos con Da Vinci, explorando sus aún inexplorados trazados.  Sentiríamos la música de Beethoven, mientras él nos explicara cómo se imaginaba las notas musicales más allá de su sordera.
Y probablemente Einstein se reiría con nosotros al comprobar que su teoría estaba relativamente incompleta.
En fin, sólo imaginamos lo que ocurrirá dentro de los próximos cinco mil docientos años.
Continuemos con nuestra expectativa.  Y colguemos de los astros nuestras oraciones para que los cambios sean suaves y lentos.

lunes, 10 de septiembre de 2012


EL EQUINOCCIO DEL OTOÑO BOREAL.
No vamos a explicar con detalles lo que ya toda la Hermandad conoce: que el planeta Tierra está en el punto de equilibrio exacto respecto a su estrella para contener las condiciones que le proporcionan vida en todas sus manifestaciones; que su inclinación de 23.5 grados respecto a la elíptica le permite variar su clima cada cuatro meses, combinándose  con su cercanía o alejamiento de esa misma estrella; que cada una de estas etapas se llaman “estaciones” y que en idioma científico se denominan: equinoccio de primavera, solsticio de verano, equinoccio de otoño y solsticio de invierno.
El equinoccio de otoño ocurre alrededor del 23 de septiembre, cuando el sol cruza el ecuador en su movimiento hacia el sur.
La hora exacta del equinoccio varía cada año debido a las duraciones distintas de los años.
También los Mayas se refieren a los equinoccios y lo relacionan con sus cuatro esquinas del espacio. 
La zona arqueológica de Chichen Itza y Dzibilchaltún son los dos mejores lugares para apreciar el fenómeno del equinoccio. Fenómeno arqueo-astronómico, en que la tierra es iluminada por el sol de igual forma en el hemisferio norte y en el sur.
Al atardecer de los días 21 de marzo y 22 de septiembre, durante los equinoccios de primavera y otoño respectivamente, se observa una proyección solar que consiste en siete triángulos de luz, invertidos, como resultado de la sombra que proyectan las nueve plataformas de ese edificio, al ponerse el sol, simulando la imagen de una serpiente descendiendo por los balaustrados de la escalinata de la  escalera norte de la Pirámide de Kukulcán en Chichén Itzá.
El fenómeno arqueoastronómico del equinoccio de  Dzibilchaltún, zona arqueológica  localizada al norte de Mérida, sucede cuando la puerta del Templo de las Siete Muñecas se ilumina con el resplandor del Sol que aparece en el horizonte, y,  en un momento dado, el disco celeste queda unos momentos al centro de la puerta y crea un espectáculo de luz y sombra en la fachada poniente. El suceso fue descubierto en 1982 por el Arqlgo. Víctor Segovia Pinto (q.e.p.d.).
El edificio donde ocurre el fenómeno se le llama el “Templo de las Siete Muñecas” porque en la parte central del edificio se encontró una ofrenda con siete muñecos de barro -recordó el Arqlgo. Huchim Herrera.
Este fenómeno, descubierto en 1982, marca la mitad del camino del Sol a los solsticios. También puede apreciarse en el mismo lugar el 21 y 22 de septiembre. Además, los días 22 de diciembre y de junio se aprecian los solsticios de Invierno y Verano, respectivamente.
En el equinoccio de primavera todo florece y aprovechan los habitantes para cultivar la tierra y sembrar las semillas de su futuro sustento.
Luego viene al abrasador verano que desertifica muchas regiones.  Las temperaturas llegan a sus máximos y las olas de calor –incrementadas por la explosión demográfica y sus resultados (como el calentamiento global)- arrasan como una consecuencia castigadora a los que, aunque hayan sembrado bien, pagan como justos los pecados de aquellos otros que desde la sombra urden sus macabras ideas egocéntricas.
Empero llega el otoño.  Con sus frescas oleadas polares.  Se abren las ventanas del mundo.  Y las escotillas de nuestra gran nave.  Entran, desapercibidos, algunos cristales de hielo.  Y el efecto refrigerante hace que nuestras pasiones se apacigüen y nuestros espíritus se liberen de aquellos infiernos candentes de los meses anteriores.
Es un equinoccio.  El preludio del frío. El descanso del calor.
Las hojas secas alfombran nuestros caminos.  Y ya nuestros pasos no se hunden en la aridez de las arenas, sino de aquellos senderos llenos de tierra negra  que amortiguan el sonido.
El otoño es un respiro.  Es hojarasca que se convertirá en humus.
Nos preparamos ahora a recibir el frío.  Y nuestras mentes intelectuales, que se nutren de conocimientos cósmicos, asimilarán ese humus.   Y como lluvia de estrellas, aguijoneará nuestra curiosidad, para saber más de los misterios, de los ocultos dones que nuestros maestros ancestrales guardaron en sus cofres masónicos para nosotros.
Así, cuando llegue el siguiente solsticio ya estaremos preparados.  Ya sabremos por qué los druidas celebraban con ritos esplendorosos en torno a Stonhenge, y por qué Colón salió del oriente buscando tierras nuevas y no siguió como Magallanes hacia el sur y luego al verdadero oriente para re-descubrir las tierras viejas.
Me gusta el otoño y me alegro por que con él regresan los azacuanes.  Empiezan nuestras festividades.  El mes de la virgen.  El día de los santos y su fiambre lleno de calorías.  Los barriletes de Santiago.  La Guadalupe. Las posadas.  Y finalmente, y antes de que termine la estación, colgamos nuestros deseos de los árboles que se iluminan en  las calzadas y cantamos villancicos tomados de las manos de nuestros queridos padres, hijos, cónyuges y, desde luego de … ¡nuestros queridos hermanos!                         
Carlos Golcher

SIN EL ESPACIO DEL TIEMPO...


El tiempo: una medida del espacio.
El tiempo necesita un espacio para caber.  Si el espacio no es suficiente, termina el tiempo.  Pero si el tiempo entra en un receso, se crea el espacio para que el tiempo, de todas maneras, quepa.  Por tanto, el tiempo necesita del espacio.  Pero el espacio no necesita del tiempo. A menos que sea para medirlo.
Y el ser humano necesita medirlo.  Por ello inventó el segundo.  Y el minuto.  Y la hora.
Pero también inventó el día.  Y el mes.  Y el año.
El planeta se mueve en un espacio dado, alrededor de su estrella. 
Y mientras no existió un ser con conciencia, el planeta rodó por los siglos de los siglos.
Porque a los dinosaurios ¿qué les importaba su edad?
Eran máquinas con masas que reaccionaban al ambiente o  sus impulsos.  Y así, nacían, crecían, se reproducían y morían.  Y nadie  de ellos sabía cuánto tiempo vivían.  Ni en qué Era.
Pero gracias a que el espacio es tan caótico, cayó un enorme aerolito en el área donde estaban muchos nidos de dinosaurios.
Y se extinguieron.
Y los pobres mamíferos, que hasta entonces habían vivido debajo de las piedras, pudieron desarrollarse.
Y al través de los eones, se fue conformando un cerebro suficientemente completo como para tener conciencia.
Entonces, surgió el tiempo.
Y esos seres con conciencia empezaron a medirlo. Y al espacio.
Y surgieron los calendarios.
Los asirios, los egipcios, los chinos…¡los mayas!
Cada segundo termina donde empieza el otro.  Lo mismo sucede con los minutos, las horas, los días, los meses y los años.
La esperanza de vida fue creciendo mientras los seres pensantes invertían su inteligencia en nutrirse cada vez más y mejor.
Y la medición se fue volviendo una necesidad.
Y los asirios, los egipcios, los chinos…. ¡los mayas! Comenzaron a medir el tiempo.
Hace cinco mil docientos años, los mayas dispusieron empezar a medir su tiempo.  Y lo midieron con TUNES y BAKTUNES.
Este año conmemoran el BAKTÚN 13.
El 21 de diciembre se inicia el supuesto BAKTÚN 14.  Lo único es que eso sería como pretender un 32 de diciembre. 
En realidad la vuelta comienza de nuevo porque ellos sólo midieron 13 BAKTUNES, que en total, hacen cincomildocientos años de los nuestros.  Y se terminan esos 13 este 20 de diciembre. 
Son, al final de cuentas, SÓLO MEDIDAS para justificar el espacio que nuestros cerebros aventureros ocupan dentro de nuestro cráneo.
Y si los asirios, los egipcios, los chinos … ¡y los mayas! Son homo-sapiens… pues no encuentro ninguna particularidad en sus respectivas medidas del tiempo, por lo que sólo pretenden justificar ese preciado espacio en sus respectivos cráneos.

Por Carlos Golcher, septiembre de 2012.

sábado, 16 de junio de 2012

Día del Padre.
Nunca lo conocí, pero sé  que tuve.
Mi madre, ahora de noventitantos, se puso los pantalones, tomó la escuadra y el compás y nos hizo crecer.  A mis hermanas les enseñó a cocinar.  A mí a llevar el sustento.
Producto de un espermatozoide aventurero, aventuré por el cosmos.  Descubrí exoplanetas.  Navegué por galaxias helicoidales.
Y ahora que avizoro puerto, veo la luz del faro que quiere que llegue.
Y me resisto.
Pero ese agujero negro tremendo no deja de atraerme.  Y rebaso la luz del faro y me sumerjo en la negrura más oscura de todas.
Y al golpe de un timbal beethoveniano abro los ojos y detrás de esa materia oscura... ¡descubro la verdadera luz!
¡Feliz Día del Padre, hijos!

Diez de diez


DECÁLOG0
Cuando encontré la salida del laberinto, minotauro abrió los ojos.
Los tripulantes de Carabela divisaron Tierra.  Inmediatamente se pusieron en órbita.
Cuando el barrilete alzó el vuelo, Moza Mariposa se murió del susto.
El panadero vendió todo.  Y nos dejó sin el Pan Nuestro de Cada Día.
Los Vientos Alisios buscan las maravillas de Alicia.
Los lobos se enteraron de una oveja roja en el rebaño.  Tenía abuela.
El reloj se detuvo.  Y ahora es el más exacto de todos.
Cuando en la cadena alimenticia somos el último eslabón… ¡nos comemos la cadena!
Vimos a Afrodita coquetearle a Helios.
En las sonatas beethovenianas los instrumentos no dialogan… ¡discuten!
15 de junio de 2012.

sábado, 9 de junio de 2012

La corriente eléctrica se suspende por minutos... las luciérnagas despiertan de su letargo... las nubes se acomodan y se dejan exprimir... ¡verano tropical! a 90 grados oeste y 15 grados norte, Guatemala se estremece cada vez que oye que los equipos de fútbol de "su" eliminatoria mundialista para el 2014 ... ¡meten gol! y los chapines se preguntan viendo el tablero de ajedrez del rival... ¿para que servirá este alfil?
Mientras tanto, miro mi mano y sé que cuento con mis dedos...:

Cuentos de dedos:
1                    La comunidad dedística del pie izquierdo fue atacada por horrendo hongo el que causó tremenda irritación.  Detuvieron su marcha.  Se desnudaron.  Y el hongo se quedó en el calcetín.
2                    Los dedos de la mano derecha estaban asustados porque “anular” resultó con síndrome saturnino.
3                    “Pulgar” descubrió en su árbol genealógico que no deriva de la medida británica, sino de los cotos de caza de los mercados de “pulgas”.
4                    “Ín-dice” insiste en que su homólogo de la otra mano debiera llamarse “Out-dice”.
5                    Siendo un omega el “meñique” pretende ser el alfa de la manada.
6                    El grandotote de en medio siempre está “firmes” en el saludo militar.
7                    El amor de mi pie derecho fue “a primera vista”, cuando conoció por debajo de la mesa a su pie izquierdo.
8                    Los dedos se juntaron para dar fuerte apretón a la mano del amigo.
9                    Pero sacaron las uñas ante la presencia de la mano del enemigo.
10                 Cosas de dedos… “querido Sancho”.

jueves, 31 de mayo de 2012


PRÓJIMO.
(Del lat. proxĭmus).
1. m. Hombre respecto de otro, considerados bajo el concepto de la solidaridad humana.//RAE.

Aunque no queramos, en nuestra “civilización occidental”, estamos constantemente “techados” de conceptos bíblicos.  La doctrina cristiana – la verdadera – aquella que sigue el ejemplo de Cristo (por eso se llama “cristiana”), se refiere al prójimo, aplicando estrictamente lo que dice el griego o el latín al respecto: es el ser humano “próximo” a nosotros, por lo que, entonces, nuestro prójimo estaría limitado a todos aquellos que estuvieran al alcance de nuestra vista, como los parientes, los amigos cercanos y algunos vecinos.
Pero si los parientes, los amigos no muy cercanos y ciertos vecinos no comparten nuestra doctrina, dejan de ser “hermanos” y ya no serían nuestro prójimo.
Pero según la Real Academia Española, prójimo se refiere a “hombre respecto a otro, considerados bajo el concepto de la solidaridad humana”.
Ah, esto nos abre el concepto y nos permite mirar más allá del limitado horizonte que nos imponen las doctrinas.
Aclaremos que dentro del cristianismo, resquebrajado en innumerables sectas, sobre todo los pentecostales y neopentecostales, cristianos renovados, mesiánicos, mormones (creen en Cristo a su manera), testigos de Jehová (igual que los judíos, esperando aún al Mesías) y sobre todo, los de la llamada “iglesia de la prosperidad”, que ha promovido las ya tristemente célebres “mega-iglesias”, que han sido construidas a base de mega-maratones televisivas y otros medios “mediáticos”; cada sector dice tener “la verdad”. 
Pero, sinceramente, la “verdad” es relativa, ya que depende exclusivamente de nuestro punto de vista.  Si somos espectadores, depende de dónde estemos en el estadio o en el teatro, para apreciar “la verdad” del gol o de la calavera de Hamlet.
Si somos neopentecostales nuestra verdad nos dirá que el Espíritu Santo podrá ser invocado a nuestra discreción y que nos ayudará a interceder por el milagro cuando nosotros queramos.
Si somos bautistas nuestra verdad nos dirá que el Espíritu Santo llega a nosotros en el momento que el Señor decide aceptarnos como sus hijos y que desde entonces permanecerá en nosotros.
Si somos de alguna otra religión o secta la verdad nos dirá que posiblemente el Espíritu Santo no exista o que es un “dios accesorio”.
Si dentro de los mil millones de cristianos que hay en el mundo hay tantas “verdades” sería optimista pensar que mil millones tienen “la verdad absoluta”.
¿Y los otros seis mil millones que no son cristianos?  Budistas, animistas, judíos, musulmanes… tantos y tantos que dicen sólo ellos tener “LA VERDAD”.
Ahora bien, para no perdernos, el prójimo en cada una de estas corrientes religiosas ha de ser distinto, según su respectiva “verdad”. 
La RAE menciona unas palabras mágicas: SOLIDARIDAD HUMANA.
A través de la Naturaleza, Dios le sirve al gorrión, al gusano, a la vaca, a la oveja, a la ballena, al delfín, a las orcas, a los leones, a los depredadores en general y a los depredados en general, a cada cual según su especie.
A través de la Naturaleza Dios es solidario con todos los seres existentes.
Si el hombre fue hecho a semejanza de Dios… ¿no esperaría Él que el hombre fuera tan solidario como Él?
La solidaridad humana, ante tales diferencias entre los hombres no deja, entonces, de ser un mito.  No es posible ser solidario con un musulmán que voltea a ver a la Meca todos los días, aunque interrumpa algo importante.  O con un judío que no quiere trabajar el sábado porque su religión se lo prohíbe.  O con algún animista que tiene que sacrificar algún animal y utilizar sus entrañas para lograr sus propósitos.
¿Y cómo un Neo-Nazi cabeza rapada puede ser solidario con Obama , que es negro?  (Ergo: Obama no puede ser prójimo de los Neo-Nazis)
¿O un pastor fundamentalista con un homosexual porque en la Biblia se condenan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo? (Ergo: los gays no pueden ser prójimos de los pastores fundamentalistas)
Ante tal diversidad de pensamientos, filosofías y creencias religiosas… ¿quién es nuestro prójimo?

La descalificación que hacen las “verdades relativas” provocadas por el “libre albedrío”, causa que reduzcamos nuestro círculo de “prójimos”.
Y ahora, tema para una próxima entrada o trazado:
Algún día llamaremos a la Humanidad HERMANDAD.  Y entonces, sólo entonces, encontraremos a nuestro verdadero PRÓJIMO.

martes, 15 de mayo de 2012


BACH
¡Qué privilegio escuchar a Bach!
¡Qué maravillosa música!
Acaso unas pocas cuerdas…
Acaso algunos Stradivarius…
Pero el pentagrama está cargado
De notas cósmicas
Que vienen de regreso
Allende las galaxias…
¿En qué preciso instante
Su singular cerebro
Produjo tal concatenación
De fluídos sonoros?
¿Qué gota de sudor
Mojó sus sienes
Cuando ese bemol preciso
Encajó en su
Rompecabezas melódico?
Y esas violas…
Y esos chelos…
Y ese preciosos violines…
En armonía inaudita
Desplazando ondas estáticas
Y convirtiéndolas
En huracanes armónicos…
Oh, Bach….

Carlos Golcher
Coatepeque 15-05-2012.

viernes, 11 de mayo de 2012

la espiral infinita


Cualquier tesis deviene de una síntesis previa, y no de la nada.
Lo que confirma la naturaleza de correlatividad de lo creado con lo no creado.  Visualicemos dos creaciones, espalda con espalda.  La cara de cada una de estas creaciones miraría hacia la cara de una tercera y una anti-tercera creación, que a su vez mostrarían su espalda a una cuarta y así, hasta la “n”.
Ahora, supongamos que todas y cada una de estas creaciones forman una espiral positiva a espaldas de una espiral negativa, cada cual con su desarrollo de creaciones, hasta que coinciden en un punto equis, donde se funden de nuevo espalda con espalda y así, infinitivamente. 
Por lo tanto, el big-bang surgió de un anti-big-bang.
Y cuando la expansión llegue al punto equis, allí estará esperándole la espalda del anti-big-bang.
Y se iniciaría de nuevo el proceso, el cual terminaría y volvería a empezar, hasta la eternidad y lo infinito.
¡Imaginemos qué clase de espiral sería ésa!

Reflexión de Carlos Golcher, del 27 de abril de 2012, por la noche.

lunes, 7 de mayo de 2012

Mes de Mayo

Mes del trabajador, de la madre, de las flores... estamos acostumbrados a designar días y meses para conmemorar o recordar algún acontecimiento atado a nuestros sentimientos.  En realidad, debiéramos de tomar en cuenta que el día del trabajador es aquel en que el ser humano trabaja... ¡o sea todos los días!  Que el día de la madre debiera de ser cuando ella da a luz y hasta que muere el hijo, si ella no lo hace antes.  Y que el mes de las flores debiera de ser, en el norte, abril mayo, junio, que es cuando está la primavera; y en el sur, en sus correspondientes meses...  Si manejáramos el calendario maya, éste quizá debiera de ser el mes del "juego de pelota", del "científico", del "astrónomo", del "sacrificio humano", y otros baktunes o katunes...
Entre los masones al año se le agregan otros cuatro mil, por lo que ya no es siglo xxi sino LXI...
Esto nos dice que el tiempo lo medimos según nuestras conveniencias o costumbres y por lo tanto es tan relativo como otros valores que pululan en la mente de los ciudadanos de la aldea global que está ahora de moda.
Aprovecho el espacio para presentar un poema que habla de las distintas categorías de tristeza... espero sus comentarios...



ESTAR MUY TRISTE…
A veces estoy un poco triste
Porque el Barsa perdió dos campeonatos.
Estoy un poco triste
Porque el sistema neoliberal
Nos sigue mancillando.
A veces estoy medianamente triste
Porque me convierto en cínico
Cuando los acreedores me buscan
Y sólo encuentran mi número telefónico
Cambiado.
Y también estoy medianamente triste
Porque ya no tengo la oportunidad
De desplazarme libre
Por la senda del éxito…comercial.
Pero,
Definitivamente,
Me siento muy triste…
Porque has olvidado aquel primer beso
En el cine del pueblo…
Aquellas cartas llenas de melosas palabras
Que sembraban esperanzas en nuestros corazones.
Aquellos apasionados encuentros
Detrás de los carros estacionados en las calles
Oscuras que conducían a tu casa.
Porque has lastimado mi auto-estima
Con tus aguijones y espinas…
Que antes eran delicados dedos
Y aromáticas rosas…
Sí,
Realmente estoy muy triste…
Por esos amaneceres
Cuando
Llenabas mi lonchera
Con cariñositos panes…
Y , definitivamente,
Estoy muy triste
Porque ya no hay tsunamis de lágrimas…
Que asolen mi tristeza…
Ya los maremotos cesaron.
Ya son apenas temblores…
De frío,
de simple indiferencia.

Estoy contundentemente triste.
Y veo cómo me acerco al abismo.
Y veo cómo ese lindero ya está quieto.
Ya no se mueve, con el horizonte curvo
De mi planeta.
Ya mis pies resbalan.
Ya las rodillas hienden el lodo
De la orilla.
Y las luces divinas
Se encienden,
A lo lejos…

jueves, 29 de marzo de 2012

Breve reseña vital


TODA MI VIDA.


Cuando sentí, me habían lanzado a mil por hora por aquel oscuro túnel.  Sentía que me pisaban los talones, pero que los mismos que me seguían me impulsaban.  Me empujaban hacia no sé qué destino.

Sentí un fuerte golpe en la cabeza.  Los que me seguían se dispersaron.  Fue tal el golpe que abrí un boquete en la estructura con la que choqué. 

Abrí los ojos y ví un mar gelatinoso en el cual caí.  De inmediato sentí cómo me absorbía el casi metálico líquido.

Fue cuando empecé a tener visiones.

Ví cómo me dividía en dos.  Y luego en otros dos.

Pasaron semanas, quizás meses.

Llegó un momento en que pude abrir los ojos: flotaba en un mar transparente, lleno de masas rosadas y rojas.

Alcancé a ver unas piernas, lejanas, llenas de dedos en los extremos.  Más cerca, unos brazos, también con dedos en las puntas.

Continuaron las visiones.

Nunca estuve seguro cuánto tiempo transcurría por mi cuerpo, el cual se llenaba de moléculas temporales, que ahora eran y luego ya no eran.  Eso me hacía crecer, creo.

Navegué de un lado a otro del útero.

Estaba impaciente por salir y ver esos planetas extraños que giraban alrededor del sol placentario de mi madre.

Al fin, un día sentí la angustia del ser que me cobijaba.  Sus violentos movimientos me empujaban hacia el final del túnel, en el cual había comenzado todo.

Salí.  Y sentí la herida dolorosa del oxígeno en mis virginales pulmones.  Al cruzar el umbral,  el aire pasó golpeando unas cuerdas que tenía en la garganta y escuché por primera vez mi vibrante grito.

Dos pares de ojos me vigilaban.  Y cuatro brazos se peleaban por tenerme.

Algo me dijo que debía cerrar los ojos y empecé a soñar. 

Y así, entre sueños y visiones, transcurrieron los primeros años de mi vida.



-Carlos G.
-Presente…
-Se dice “¡Presente!”, no pre-sen-te, como maricón…
-¡Presente!
Fue otro niño el que repitió presente.  Yo, simplemente me había convertido en un tomate de los colorados que estaban mis cachetes.  Quería que el escritorio me tragara y que mis cuadernos me absorbieran en sus páginas con líneas o con cuadrícula.  Y que mi borrador me borrara.  Y que mis crayones me pintaran de otro color los cachetes.



-¿Escudo o cara?
-¡Cara!
-¡Perdiste!, G. es tuyo.

Y fui del equipo que tenía a los malos.  Y perdimos.



-¿Qué le pasó, mijo?  ¿Por qué trae morado su ojo?
-Es que me agarraron entre tres y no pude defenderme…


-Fijate que la Amanda va a ir al cine con toda la clase y te manda a decir que si querés ir.
-Tengo mucho que hacer.
-No importa, es tu oportunidad…


-¡Cómo serás de bruto!  ¿Por qué te sentaste en el otro extremo…?  La patoja te estaba esperando…



-Ya todo está listo, mijo… hice gallina criolla con caldo, ensalada rusa y de postre compré un pastelito…  sólo faltan sus amigos.


-No llore, mijo, talvez creyeron que era otro día…


-Mire, mijo, ya le compré su anillo…

-No tenga pena, mijo, talvez en enero…



-¿Y por qué decidió irse a Coatepeque, mijo?
-Porque me pagaban veinte quetzales más…

-¿Y cómo es ella?
-Me gusta.

-¿Y qué va a ser cuando nazca el nene?
-Nena.

Y fue nena.  Y al fin tuve una satisfacción en la vida.  Sentí que a través de sus ojos podía ver el Universo.  Y a través de sus manitas podía moldear los planetas.  Y a través de sus piecitos podía caminar por selvas y desiertos.

Después vinieron los otros tres.  Y los quise tanto que lo estuve celebrando durante años.

Siguieron los sueños.  Y las visiones.

Me ví trabajando en el Norte, donde muchos familiares hacían dólares.

Y después de un ridículo accidente y dos años de rehabilitación decidí irme ilegalmente a los Estados Unidos.

Atravesé todo México.  Y después de pasar Tijuana corrí por entre los matochos del desierto, hasta donde el coyote me dijo que me detuviera y que allí esperara.

Esperé como una hora.  Al fin, se vieron las luces de las lámparas.  Era el coyote y un montón de uniformados de la Migra.

Nos tuvieron quince días en Caléxico, en un campo de concentración gringo, donde coexistíamos jamaiquinos, salvadoreños, mexicanos, guatemaltecos, hondureños, ecuatorianos y uno que otro brasileño. 

Jugábamos cartas, damas, ajedrez y cuanto juego mata-tiempo existía.

Pasábamos sin hacer nada todo el día.  Y al anochecer continuábamos.

Un día pude conseguir un teléfono y haciendo memoria llamé al trabajo de mi madre.  Cuando oyó mi voz se puso re-feliz, creyendo que yo ya estaba a salvo y con algún trabajo.  Cuando le conté lo que me pasó se desencantó.  Pero ya estaba acostumbrada a mis fracasos y supo disimular su tristeza.

Cuando regresé a mi pobre patria, se me abrieron los ojos de la conciencia y pude percibir cómo estaba todo: gobernantes despiadados habían iniciado una guerra en contra del pueblo.  Masacraban poblaciones enteras y los pobres habitantes huían o se unían a las columnas guerrilleras. 

Yo tenía cuatro hijos, no tenía una profesión establecida, deudas por el viaje y una linda mujer que no me merecía.

Trabajé de vendedor de filtros, de lotes, de casas…

Hubo un terremoto que nos hundió más a todos en la pobreza.  Los recursos, ya de por sí escasos, se agotaron.  Y la ayuda que venía del exterior se canalizaba a las familias poderosas.

Un día me encontró a un primo que trabajaba en publicidad y me incitó a hacer lo mismo.

Pasé veinticinco años laborando en agencias publicitarias de Guatemala, Honduras y El Salvador. 

Le hice el juego al sistema.  Pero mis convicciones no se murieron.

Las guerras en los países centroamericanos cesaron.

Se firmaron acuerdos de paz.

Y ganaron los que tenían el poder: eclesiástico, político, económico.

De balde tantos años de muertos, desaparecidos y masacrados. 

Los comandantes se entregaron a cambio de libertad y prebendas. 

El pueblo siguió lo mismo o peor.



Ahora estoy jubilado, sin prestaciones.

Veo mi vida pasar y a la muerte venir.

Por eso recordé todo esto.  Porque ya está presente de nuevo el túnel.  Y lo malo es que aún no se  ve luz al final. 

Quién sabe si la hay.



------------fin-------------------

jueves, 22 de marzo de 2012

UN POCO DE TEATRO


Se vende Flores


Teatro en 2 actos.

Acto I
Escenario: Segmento de un mercado municipal de la provincia guatemalteca, en donde específicamente se vende flores.
En el centro del cuadro, vendedora indígena ladinizada que habla poco pero contundentemente.  De vez en cuando murmura frases en quiché.  En voz alta habla en español.
Pasan presurosas señoras que han ido al mercado.  Alguna se detiene y mira las flores.  Después sigue su caminar.
Vendedora:
-Lleve flores, mamaíta... están a buen precio..(murmura algo en quiché)
-Compradora uno:
-Quisiera unas rositas, pero adornadas con algún tul...
Vendedora:
¿Para qué ocasión las quiere, madre?
-Pues ... ¡para el día de la madre!
-Bueno, como hay tantas ocasiones... ¿qué le parecen estas blancas, mamaíta?
-No, la verdad es que quisiera unas rosaditas...
-Pero las blancas hablan de pureza, de inmaculación, de bienestar...
-Sí, pero yo quisiera rosaditas...
-(Hablándole bajito)  Es que rosaditas... ¡no tengo!
-Ah, bueno, y amarillas?
-Tampoco.
-¿Y de cuáles tiene, pues, doñita?
-Sigue hablando bajito... -sólo blanquitas...
-Entonces deme blanquitas... pero bien adornaditas...
-Usted manda, mamaíta, (por lo bajo) siempre cuando pague bien...
-¿Cómo dice?
-No, que.  se las preparo ya, mire... ¡qué lindas se miran!
Escena se apaga.
Aparece otra vendedora, por efecto de luz.
-¡Flores, lindas flores!
El escenario ha cambiado.  Ahora es una calle cerca del cementerio.  La vendedora tiene un puesto con alhelíes, margaritas y claveles. Es una señora joven, ladina, con gabacha y pelo recogido.
Pasan señores con caras compungidas, algunos, y otros indiferentes.  De pronto llega una señora que lleva a una niña de la mano.
-¿Tiene rosas blancas, chula?
-Ay mamaíta, le voy a quedar mal... sólo tengo margaritas amarillas, alhelíes y claveles rojos.
Habla la nena que va con su mamá:
-Ay mami, claveles...
Contesta la mamá, volteando al público...
-Claveles los que me dejó el muertito...(Dirigiéndose a la vendedora):
-Prepáreme un buen ramo de claveles, pero adornémelo bien, porque creo que sólo esta vez le voy a poner flores a Marito, el papá de la nena...
-¡Que en paz descanse! -dice la vendedora.
-Que va a descansar en paz... si viera las que me hizo...
-Mami, ya vas a criticar a mi papito otra vez... (La niña hace mueca de querer llorar)
-No, mi amor, si sólo decía...

Se apaga luz y aparece una tercera escena: (Siempre por efecto de luz)
Es una venta de flores, en un centro comercial.  La vendedora muy bien ataviada, de minifalda y con gabachita y gorrito especial de florista.  Entran dos caballeros jóvenes, bien arreglados.
-Señorita, disculpe, quisiera unas gardenias...
-Sólo tenemos tulipnaes, Señor.
-¿Tiene blancos?
-No, señor, sólo rojos...

Acto II.

Se apagan las luces.
Se oye un gran estruendo.
Se oyen ayes, gritos y llantos.

Se encienden las luces.
En los tres escenarios hay ruinas. Sobresalen las manos de la vendedora de flores del mercado, en medio de un montón de ruinas.
En la segunda escena se ve un pie que sobresale de un montón de escombros.
En la tercera, el rostro de la vendedora, agonizante, que dice al público:
-Sólo tulipanes... rojos...
Cae el telón y aparece sobre el mismo la proyección de un rótulo que dice:
SE VENDEN FLORES.
Ayer fue el equinoccio de primavera en el hemisferio norte del planeta Tierra.  Estamos en el año 2012 de la  Era Cristiana, llamada también EC (Era Común).
El presente come futuro y decanta pasado.  Así, por los siglos de los siglos.  Por las eras de las eras.  Por los años sinódicos.  Por la luz que se desplaza en el espacio, lo cual crea el tiempo.
(Si no existiera la luz, todo estaría quieto, sin tiempo.  ¿Será que ése es el límite, que ya no existe nada más rápido y por tanto más determinante?)
Pero imaginemos a los átomos quietos, sin tiempo aún.¿Qué motor podría iniciar su movimiento?¿Qué podría causar esa chispa de energía inicial?  ¿Qué causa que se inicie un pensamiento?  ¿Qué puede despertar a la aislada neurona para que empiece a vibrar e inicie la concatenación que produzca el pensamiento inicial?  ¿Y será ese pensamiento inicial el que impulse a los átomos inmóviles y logre un efecto dominó atómico?  ¿Consistirá en eso LA CREACIÓN?


lunes, 12 de marzo de 2012

DEDOS

Los dedos oprimían con fuerza el cabo del pincel. Tuvieron que sujetarlo de esa forma ante la poderosa magia de los colores.


El pintor pintó tanto que su brocha engordó y él adelgazó.


Los dedos de los pies cultivan hongos atómicos: explotan en increíbles picazones.


Los alfareros hacen pases mágicos sobre el barro hasta que hacen surgir la forma.


Cuando los dedos rodean el pezón, este se yergue, desafiante...


Los dedos de Kant decantaron sublimes obras... Otros, sólo obraron.


Las casitas del paisaje se acurrucaban en dos pulgadas... Y las pulgas de los perros que vivían en las casitas eran microscópicas...


Los dedos también son casitas, con techos de uña y ventanas de piel... y cercos de oro...


Tengo un dedo panzoncito... Quizás dé a luz... o a sombra.


Un dedo señaló a los Yankees.  Los Yankess señalaron a los judíos. Los judíos señalaron a Cristo. Y Cristo sonrió.


Un dedo señaló a Cristo. Cristo señaló al Pueblo y el Pueblo señalo al Yankee. Y... 


Un dedo lloró con sangre. Otro dedo solo lloró. El primero era cantante. Un tercer dedo se lo pidió. El prime dedo, entonces, cantó ”Viva, viva, pueblo mío, viva la libertad...”
Un millón de dedos llorando sangre, dijeron entonces ¡Ese es mi dedo!


Y el primer dedo, exangüe, cayó sobre la bandera de su patria.

LAS COSAS TAMBIÉN TIENEN FÁBULAS

Un celular que dormía perdió una llamada porque cuando sonó el timbre no pudo encontrar un dedo.


A un lápiz que quiso escribir nadie le dio la mano.


Es un problema con eso de la huelga de dedos: ni siquiera se pudieron digitalizar las pérdidas.


Una maceta que no pudo pasar del corredor, tuvo ganas de ir al baño.  Cuando sintió estaba toda mojada.


A mi ventilador oscilante le tomaron una foto y se quedó congelado.


A una taza de café se le quemó la boca por estar soltando vapor.


Unos zapatos que caminaron todo el día, terminaron con la lengua de fuera.


Un libro que tragaba letras eructó palabras.


Una gorra enamorada terminó perdiendo la cabeza.


Y cuando encendieron la calculadora, comenzó el tiempo.


Cuando el cúbito despertó, oyó melodías que venían del radio.


Cuando los pasaron cerca del peroné, ¡los huevos se entibiaron!


El peine tenía que limpiarse los dientes después de cada peinada.


A la a gata  que se durmió cerca de la computadora la despertó un fuerte olor a ratón.


En un rincón del Universo, Yahvé soñó conmigo.




Y al final, no todo estaba escrito.

LA COCINA

Al fin logró que la cocina estuviera impecable.  Las tazas haciendo fila en el aparador.  En la platera, la vajilla.  Las hornillas, todas, limpias y secas.  Sin grasa, ni la más mínima huella.  En la panera, los bollos, puestos en forma ordenada.  La refrigeradora, con todas sus etiquetas magnéticas, nítida, sin mancha.  Ah, y el piso... inmaculado.  Las baldosas verde oscuro, concatenadas, formando un rectángulo perfecto, casi un rectángulo dorado.   Había un pequeño resplandor en el lavatrastos de metálicos brillos, en donde pegaba aquel perdido rayo de sol.
Sí.  La cocina estaba impecable.  Había orden.  Había paz.
De pronto, el fantasma de una muy callada risa infantil. 
Su corazón latió más rápido.
Esperó.
Sí.  La risa cada vez estaba más cerca.
Hasta que le estalló en su oído derecho.
Se volteó, alborozada, queriendo abrazar el cuerpecito frágil de Juancarlitos.
Sólo estaba el eco de su risa, que ahora se alejaba.
Y se acercaba.
Y se alejaba….
Hasta que se hundió en el mar de lágrimas nostálgicas que salían de sus resecos ojos… casi ciegos.
En fin, la cocina estaba impecable.  Había orden.  Había paz.

sábado, 18 de febrero de 2012

A SOLAS

HOLA, SOLEDAD…
ESCUCHANDO A LAS CELTIC WOMAN…
PIENSO EN STONEHENGE Y SUBSTITUYO A CADA UNA DE LAS ENORMES PIEDRAS QUE BRILLAN A LA LUZ DE LA LUNA.
Y MIENTRAS AVANZO DE ROCA EN ROCA, VOY CONTANDO LOS  SIETE COLORES, CUANDO ELLAS, LAS CELTIC WOMAN, CANTAN “MÁS ALLÁ DEL ARCOIRIS”…
Y DESPUÉS VIENE CELINE DION… Y ESCUCHO SU MARAVILLOSA VOZ, Y ME REMONTO A UNA MADRUGADA DE 1912, CUANDO UN ICEBERG AVENTURERO “ROZÓ” AL TITANIC…
Y MIENTRAS LA FLAUTA SUELTA NOTAS QUE IMITAN LA ESPUMA DE LAS OLAS, CELINE IRRUMPE EN EL CASCO DEL PODEROSO BARCO, CON SU VOZ DE ARIETE, BRUTAL Y MARAVILLOSA.
LOS NOVIOS DE LA NADA, DE AQUEL INSTANTE SUPREMO EN QUE UNO SE FUE AL FONDO Y LA OTRA SE QUEDÓ PARA CONTAR LA HISTORIA,  JUNTAN SUS ROSTROS PARA DERRAMAR UNA SOLA LÁGRIMA… QUE CAE AL SERENO MAR, DONDE SE REFLEJAN LAS CONSTELACIONES.
Y LUEGO, LA MISMA CELINE JUNTO A ANDREA… UNA SORDA A LA ARRITMIA  Y EL OTRO CIEGO A LA LOCURA,  LE CANTAN A LA TIERRA… Y EL MUNDO SE BAMBOLEA EN SU ÓRBITA, MARCANDO LAS ESTACIONES, MARCANDO LOS TERREMOTOS, MARCANDO LOS SUNAMIS…
Y ASÍ, SOLEDAD, VIVO CON MIS ÁNGELES Y MIS DEMONIOS, BUSCANDO EL CANTO DEL CISNE REDENTOR, QUE ME LLEVE MÁS ALLÁ DE LAS NUBES, MÁS ALLÁ DE LOS ASTROS…. ¡MÁS ALLÁ DE XIBALBÁ!
Y DE PRONTO, LA ÓPERA ALESSANDRO DE HAENDEL… ANTES NUNCA DE VISITA EN ESTE CONJUNTO DE HUECESILLOS AUDITIVOS… ¡QUÉ ESPLENDOR!... UN CASTRATO, UNA DIVA… Y UNA PEQUEÑA ORQUESTA DE CÁMARA… SEGURAMENTE FUE ANTES DEL TÁMESIS… CUANDO HAENDEL RINDIÓ HONORES AL REY DE INGLATERRA…
Y, CLARO… ¡BACH! CON SUS BRANDENBURGO…¡Y UNO DE ELLOS EN PIANO!

Y TODO ESTO, MIENTRAS JUEGO UN SOLITARIO, DONDE LAS CARTAS HACEN COLA PARA DARME LA CARA… Y SE DESAPARECEN LOS REYES, EN SÓRDIDOS ROMANCES CON SUS CONCUBINAS… Y LAS REINAS GUIÑAN OJOS A LOS YOQUERS… Y LOS ASES, DANDO BATALLA, TRAYENDO SUS ESTANDARTES DE HÉROES… EN LA GUERRA DEL AZAR CONTRA LO ESTABLECIDO.
APARECE DOMENICO SCARLATTI Y UNA SUBLIME SONATA.  CUAL PERLAS VAN CAYENDO LAS SONORAS NOTAS DEL PIANO, EN SU JUEGO DE NEGRAS Y BLANCAS, DANDO GRISES PRECIOSOS, QUE DESPIERTAN LAS COROLAS QUE VIBRAN CON EL PESO DEL ROCÍO MATINAL…
Y AFUERA, EN LA CALLE, DESENTONADA, LA BOCINA DEL FEBRIL PANADERO, QUE PEDALEA SU BICICLETA PANADERA POR LAS CALLES SIN PAN DE LA CIUDAD.
Y ACÁ, EN EL SALÓN DONDE ME ACOMPAÑO DE SOLEDAD, LA PASIÓN DE SAN MATEO DE BACH, ACUÑA EMOCIONES INSÓLITAS EN EL CORAZÓN COMPUNGIDO POR EL SUFRIMIENTO DEL SEÑOR…
Y EL CORO ELEVA SUS ESTROFAS HASTA EL SÉPTIMO CIELO, DONDE LOS ÁNGELES LLORAN, ESTREMECIDOS, AL RECORDAR AQUELLA PASIÓN…
TAMPOCO DE GIROLAMO FRESCOBALDI HABÍA ESCUCHADO MUCHO. UN POCO OPACO, DE TODAS FORMAS,ME LLEVA A LOS AÑOS MILQUINIENTOS Y TANTOS… CUANDO EN EL MEDIOEVO LOS TROVADORES ESCALABAN POR LOS BALCONES DE LAS DAMISELAS PARA CANTARLES CON RONCA VOZ UNA COPLA… O UN POEMA INVENTADO EN EL CAMINO.
Y DE NUEVO BACH Y SUS BRANDENBURGO, ALGUNOS TRISTES, CASI QUIETOS, OTROS TORMENTOSOS, COMO LA VIDA DE AQUEL GENIO QUE TUVO VEINTE HIJOS, MÁS DE OCHENTA AÑOS Y CIENTOS DE PRECISOSAS OBRAS…
Y TODO ESTO, MIENTRAS SOLEDAD, MI CONCUBINA, ME DESPEINA DULCEMENTE, BUSCANDO EN MIS SIENES LAS CANAS NUEVAS, NUEVAS DE SER VIEJAS, PARA HILAR CON ELLAS LOS SUEÑOS QUE ME ESPERAN DENTRO DE LAS BLANCAS SÁBANAS…





martes, 14 de febrero de 2012

UN ZUMO DE BARDO

Lo más triste es que la historia no es como la pintan.

 

Lo más triste es que la historia no es como la pintan.
Alguien bota algo y lo rompe.
Y cuando se le reprende, coge los pedazos y te los tira.
Y te sientes apenado.  Y pides perdón por haberte irritado.
Y él, campante, sigue su alocada marcha, rompiendo cosas…
Y así es este mundo.
Donde el instinto vence porque el miedo arremete.
Donde la bestia surge porque la idea se escapa.
Y los pájaros son los únicos que pueden volar…

Y siguen surgiendo historias con los colores cambiados.
El cielo no es azul sino rojo.
La tez no es negra ni blanca ni roja ni amarilla sino verde.
Y el oro ya no brilla porque lo tienen oculto unos pocos.
Y los muchos juntan sus lagañas nocturnas
Cuando cada amanecer abren los ojos al sol ajeno…

Y la belleza de la noche aparece
Cuando los eclipses se juntan y los gallos cantan
Al medio día, como a las doce…

Y las estrellas se caen del cielo
Y las nubes retumban
Y los relámpagos rasgan el firmamento, silenciosos,
Como no queriendo despertar a los amantes
Que se quedaron dormidos después del amor…

Y los niños trabajan, haciendo petardos con pólvora quitamanos…
Y las mujeres trabajan, haciendo el amor en sus horas extras…
Y los hombres trabajan, haciendo surcos con los pies
En la tierra sin humus de su desempleo…

Y todos los colores están cambiados.
La suma de los factores sí altera el producto
Porque ahora todos los productos son más caros
Porque subió la gasolina
Porque subió el petróleo
Porque subieron las armas
Porque subió el loco al poder…

La clorofila está pasando de moda.
La fotosíntesis ya no llega a las hojas.
Estamos aprendiendo a vivir en cuevas
Donde los peces ciegos no tienen ojos
Porque no necesitan ver.
Y las salamandras discurren por entre las piedras mohosas,
ésas que están en el fondo del pantano…

Y lo peor es que no nos da vergüenza.
No cambiamos de colores.  Permanecemos
Pálidos, como la nieve, fríos
Como el hielo…

Y las conciencias fingen demencia.
Y los dementes se hacen los locos.
¡Y los locos nos juntamos a escribir poemas
Donde los colores no son como los pintan!

domingo, 5 de febrero de 2012

ANA FALTÓ EN SAN PABLO LA LAGUNA

POR EL OJO DEL MUNDO…
No hace mucho tuvimos la dicha de visitar la zona de pestañas del gran ojo que es el lago de Atitlán.
Desde esa orilla contemplamos cómo el lago está completamente vivo.  Sus aguas, doradas al amanecer, plateadas por la tarde e inmensamente azules a las diez o a las cuatro, dejan resbalar por sus ondas las pequeñas embarcaciones de pescadores que buscan su sustento diario.
Los volcanes, vigilantes eternos, dormitan tranquilos, sabiendo que en sus faldas los tzutuhiles y los kackchiqueles construyen sus propios imperios, tejiendo sus labrantíos con verduras y hortalizas, o en sus telares, capturando todo el arco iris en hebras delicadamente entrelazadas.
Aquí se forja un futuro distinto.  Aquí no se teme por los baktunes.  La vida continuará después del fin de ciclo.  Y van a la escuela, a la iglesia, al parque, al mercado.  Intercambian sus artesanías por pan dormido y despiertan sus anhelos cada día, con trabajo, con esfuerzo, con sonrisas, con niños mocosos que atisban desde sus capixays  cómo los turistas descienden de los tuc-tuc, que como zompopos recorren las sinuosas calles de los poblados.
Aquí estuvimos unos días.  Y unas noches, donde el firmamento asusta.  Parece tragárselo a uno y se siente que las estrellas no están a años luz sino en luz de años, de meses, de días, de horas, de minutos…
Sirio y el Can Mayor… Betelgeuse y Orión… Gigantescos focos que por la distancia parecen agujeros hechos en una enorme capa negra. 
Y soltamos nuestras velas para navegar por esos oscuros mares, donde cada astro es un puerto.
Y las galaxias son continentes.  Y las constelaciones, islas.
Y el mar de éter salpica nuestras caras con su espuma de cometas.

Aquí estuvimos con mis seres queridos.  Sólo faltaste tú, Ana.  Mi nieta, mi doble hija, mi amiga.
Y te dedico estas líneas para que sepas que nuestros sístoles y diástoles palpitaron contigo  en cada vivencia maravillosa que tuvimos en este lugar de encanto.

viernes, 3 de febrero de 2012

Hurgando dentro

Trece Baktún x 5 = 65

En septiembre del año pasado arribé a mis primeros sesenta y cinco añitos.  Añitos, porque, vistos desde esta perspectiva, los veo pequeños, cada vez más, entre más lejanos están.  Es como si uno tuviera un enorme rabo y volteara a vérselo.  Las vértebras más cercanas se verían anchas y largas.  Y conforme se fueran separando del cuerpo, se verían cada vez más angostas y cortas.
Es por eso que cuando quiero recordar los años de hace veinte, apenas veo una muy pequeña pantalla con los acontecimientos de esa época.  Y si veo más atrás, casi tengo que imaginarme la historia.
Es por ello, entonces, que trato de atisbar el futuro.  Mi año de ahora aún tiene potentes sus luces y éstas alcanzan para alumbrar al año que viene y quizás un poco más allá.
Pero si seguimos reflexionando sobre el tiempo éste se nos terminará y ya no estaremos en condiciones de insertarnos en él: habremos alcanzado la Eternidad, donde no hay, precisamente tiempo… ni espacio.
Nuestra vida, hasta ahora, ha sido una muy “bethoveniana” sinfonía.  Por sus enormes contrastes y sus innúmeros matices.  Pero, y espero que así sea durante mucho tiempo, sigue siendo una sinfonía “schuberiana”: inconclusa.
Hace poco me desperté con la idea de que el Universo y Dios, al final de cuentas, son uno solo.
Según la Ciencia, el Universo se inició con una gran explosión.  Según la Ciencia, el Universo continúa expandiéndose.  Y quizá termine cuando llegue al límite de su “estiramiento”.
Y todo venga de regreso, hasta que se junten de nuevos los cuerpos, los órganos, las moléculas, los átomos.  Y estos  implosionen tanto que, como al darle vuelta a un calcetín, encontremos toda la luz perdida por la enorme atracción de los agujeros negros.  Y quizás comencemos un anti-universo.
Es como si Dios estuviera inflando sus pulmones.  Cuando ya no le quepa ni una partícula comenzarán a desinflarse.  Y así, eternamente, mientras continúe respirándonos.
Pero, el punto es que, cuando ocurrió la Gran Explosión, si eso fuera cierto, Dios abrió sus ojos.  Y con sus manos de alfarero Divino comenzó a crear todo lo existente.  Y más que “crear”, a organizar toda esa materia y energía caóticas que estaba delante de Él.
Haciendo el papel de Demiurgo, mientras organizaba y sobre la marcha, Dios fue creando constalaciones, galaxias, soles y mundos.
Y en algunos puso la condiciones para que se diera la vida, como en el nuestro.
Y esa… ¡es otra historia!

jueves, 26 de enero de 2012

EL POR QUÉ

Queremos dar una bebida refrescante, hidratante y vigorizante.  Aunque a veces le pongamos más limón que azúcar, la bebida siempre quitará la sed.

Y es que en estos tiempos de sequía, los oasis se harán cada vez más necesarios.  Y si podemos aportar aunque sea algunas gotas de agua con limón y azúcar... estaremos cumpliendo con la sagrada orden: "ama a tu prójimo"...

Ahora bien, "prójimo" significa "próximo".  Y muchas veces no estamos contentos con el vecindario.
Pero si nos fijamos bien, siempre habrá algún hijo de vecino al que le guste la poesía, los cuentos, los ensayos, las crónicas y todo aquello que signifique arte literario.

Sobre todo para ellos, van dirigidos estos vasitos de "Limonada de Letras"...   ¡Salud!