lunes, 12 de marzo de 2012

DEDOS

Los dedos oprimían con fuerza el cabo del pincel. Tuvieron que sujetarlo de esa forma ante la poderosa magia de los colores.


El pintor pintó tanto que su brocha engordó y él adelgazó.


Los dedos de los pies cultivan hongos atómicos: explotan en increíbles picazones.


Los alfareros hacen pases mágicos sobre el barro hasta que hacen surgir la forma.


Cuando los dedos rodean el pezón, este se yergue, desafiante...


Los dedos de Kant decantaron sublimes obras... Otros, sólo obraron.


Las casitas del paisaje se acurrucaban en dos pulgadas... Y las pulgas de los perros que vivían en las casitas eran microscópicas...


Los dedos también son casitas, con techos de uña y ventanas de piel... y cercos de oro...


Tengo un dedo panzoncito... Quizás dé a luz... o a sombra.


Un dedo señaló a los Yankees.  Los Yankess señalaron a los judíos. Los judíos señalaron a Cristo. Y Cristo sonrió.


Un dedo señaló a Cristo. Cristo señaló al Pueblo y el Pueblo señalo al Yankee. Y... 


Un dedo lloró con sangre. Otro dedo solo lloró. El primero era cantante. Un tercer dedo se lo pidió. El prime dedo, entonces, cantó ”Viva, viva, pueblo mío, viva la libertad...”
Un millón de dedos llorando sangre, dijeron entonces ¡Ese es mi dedo!


Y el primer dedo, exangüe, cayó sobre la bandera de su patria.

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