lunes, 10 de septiembre de 2012

SIN EL ESPACIO DEL TIEMPO...


El tiempo: una medida del espacio.
El tiempo necesita un espacio para caber.  Si el espacio no es suficiente, termina el tiempo.  Pero si el tiempo entra en un receso, se crea el espacio para que el tiempo, de todas maneras, quepa.  Por tanto, el tiempo necesita del espacio.  Pero el espacio no necesita del tiempo. A menos que sea para medirlo.
Y el ser humano necesita medirlo.  Por ello inventó el segundo.  Y el minuto.  Y la hora.
Pero también inventó el día.  Y el mes.  Y el año.
El planeta se mueve en un espacio dado, alrededor de su estrella. 
Y mientras no existió un ser con conciencia, el planeta rodó por los siglos de los siglos.
Porque a los dinosaurios ¿qué les importaba su edad?
Eran máquinas con masas que reaccionaban al ambiente o  sus impulsos.  Y así, nacían, crecían, se reproducían y morían.  Y nadie  de ellos sabía cuánto tiempo vivían.  Ni en qué Era.
Pero gracias a que el espacio es tan caótico, cayó un enorme aerolito en el área donde estaban muchos nidos de dinosaurios.
Y se extinguieron.
Y los pobres mamíferos, que hasta entonces habían vivido debajo de las piedras, pudieron desarrollarse.
Y al través de los eones, se fue conformando un cerebro suficientemente completo como para tener conciencia.
Entonces, surgió el tiempo.
Y esos seres con conciencia empezaron a medirlo. Y al espacio.
Y surgieron los calendarios.
Los asirios, los egipcios, los chinos…¡los mayas!
Cada segundo termina donde empieza el otro.  Lo mismo sucede con los minutos, las horas, los días, los meses y los años.
La esperanza de vida fue creciendo mientras los seres pensantes invertían su inteligencia en nutrirse cada vez más y mejor.
Y la medición se fue volviendo una necesidad.
Y los asirios, los egipcios, los chinos…. ¡los mayas! Comenzaron a medir el tiempo.
Hace cinco mil docientos años, los mayas dispusieron empezar a medir su tiempo.  Y lo midieron con TUNES y BAKTUNES.
Este año conmemoran el BAKTÚN 13.
El 21 de diciembre se inicia el supuesto BAKTÚN 14.  Lo único es que eso sería como pretender un 32 de diciembre. 
En realidad la vuelta comienza de nuevo porque ellos sólo midieron 13 BAKTUNES, que en total, hacen cincomildocientos años de los nuestros.  Y se terminan esos 13 este 20 de diciembre. 
Son, al final de cuentas, SÓLO MEDIDAS para justificar el espacio que nuestros cerebros aventureros ocupan dentro de nuestro cráneo.
Y si los asirios, los egipcios, los chinos … ¡y los mayas! Son homo-sapiens… pues no encuentro ninguna particularidad en sus respectivas medidas del tiempo, por lo que sólo pretenden justificar ese preciado espacio en sus respectivos cráneos.

Por Carlos Golcher, septiembre de 2012.

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