Estamos esperando la Era Nueva, no como la que llega cada treinta y uno de diciembre, sino como la que llega cada cinco mil docientos años.
Imagino estar en el año siete mil docientos doce.
No escribiríamos un blog. Viviríamos en el blog.
Cada vez que estuviéramos en una situación, nuestra identidad, quizá nuestra alma o espíritu o como quiera llamársele, se haría espacio entre las letras del texto.
Nos haríamos acompañar de notas musicales -sólidas- de nuestro concierto favorito.
Probablemente llevaríamos nuestro alimento, buscando acomodarlo entre algunos paréntesis.
Y "practicaríamos" nuestro diálogos en vivo: se harían realidad todas nuestras fantasías.
Platicaríamos con Da Vinci, explorando sus aún inexplorados trazados. Sentiríamos la música de Beethoven, mientras él nos explicara cómo se imaginaba las notas musicales más allá de su sordera.
Y probablemente Einstein se reiría con nosotros al comprobar que su teoría estaba relativamente incompleta.
En fin, sólo imaginamos lo que ocurrirá dentro de los próximos cinco mil docientos años.
Continuemos con nuestra expectativa. Y colguemos de los astros nuestras oraciones para que los cambios sean suaves y lentos.
domingo, 4 de noviembre de 2012
lunes, 10 de septiembre de 2012
EL EQUINOCCIO DEL
OTOÑO BOREAL.
No vamos a
explicar con detalles lo que ya toda la Hermandad conoce: que el planeta Tierra
está en el punto de equilibrio exacto respecto a su estrella para contener las
condiciones que le proporcionan vida en todas sus manifestaciones; que su
inclinación de 23.5 grados respecto a la elíptica le permite variar su clima
cada cuatro meses, combinándose con su
cercanía o alejamiento de esa misma estrella; que cada una de estas etapas se
llaman “estaciones” y que en idioma científico se denominan: equinoccio de
primavera, solsticio de verano, equinoccio de otoño y solsticio de invierno.
El equinoccio de otoño ocurre alrededor del 23 de
septiembre, cuando el sol cruza el ecuador en su movimiento hacia el sur.
La hora exacta del
equinoccio varía cada año debido a las duraciones distintas de los años.
También los
Mayas se refieren a los equinoccios y lo relacionan con sus cuatro esquinas del
espacio.
La zona arqueológica
de Chichen Itza y Dzibilchaltún son los dos mejores lugares para apreciar el
fenómeno del equinoccio. Fenómeno arqueo-astronómico, en que la tierra es
iluminada por el sol de igual forma en el hemisferio norte y en el sur.
Al atardecer de los
días 21 de marzo y 22 de septiembre, durante los equinoccios de primavera y
otoño respectivamente, se observa una proyección solar que consiste en siete
triángulos de luz, invertidos, como resultado de la sombra que proyectan las
nueve plataformas de ese edificio, al ponerse el sol, simulando la imagen de
una serpiente descendiendo por los balaustrados de la escalinata de la
escalera norte de la Pirámide de Kukulcán en Chichén Itzá.
El fenómeno
arqueoastronómico del equinoccio de Dzibilchaltún, zona
arqueológica localizada al norte de Mérida, sucede cuando la puerta del
Templo de las Siete Muñecas se ilumina con el resplandor del Sol que aparece en
el horizonte, y, en un momento dado, el disco celeste queda unos momentos
al centro de la puerta y crea un espectáculo de luz y sombra en la fachada
poniente. El suceso fue descubierto en 1982 por el Arqlgo. Víctor Segovia Pinto
(q.e.p.d.).
El edificio donde
ocurre el fenómeno se le llama el “Templo de las Siete Muñecas” porque en la
parte central del edificio se encontró una ofrenda con siete muñecos de barro
-recordó el Arqlgo. Huchim Herrera.
Este fenómeno,
descubierto en 1982, marca la mitad del camino del Sol a los solsticios.
También puede apreciarse en el mismo lugar el 21 y 22 de septiembre. Además,
los días 22 de diciembre y de junio se aprecian los solsticios de Invierno y
Verano, respectivamente.
En el equinoccio
de primavera todo florece y aprovechan los habitantes para cultivar la tierra y
sembrar las semillas de su futuro sustento.
Luego viene al
abrasador verano que desertifica muchas regiones. Las temperaturas llegan a sus máximos y las
olas de calor –incrementadas por la explosión demográfica y sus resultados
(como el calentamiento global)- arrasan como una consecuencia castigadora a los
que, aunque hayan sembrado bien, pagan como justos los pecados de aquellos otros
que desde la sombra urden sus macabras ideas egocéntricas.
Empero llega el
otoño. Con sus frescas oleadas
polares. Se abren las ventanas del
mundo. Y las escotillas de nuestra gran
nave. Entran, desapercibidos, algunos
cristales de hielo. Y el efecto
refrigerante hace que nuestras pasiones se apacigüen y nuestros espíritus se
liberen de aquellos infiernos candentes de los meses anteriores.
Es un
equinoccio. El preludio del frío. El
descanso del calor.
Las hojas secas alfombran
nuestros caminos. Y ya nuestros pasos no
se hunden en la aridez de las arenas, sino de aquellos senderos llenos de tierra
negra que amortiguan el sonido.
El otoño es un
respiro. Es hojarasca que se convertirá
en humus.
Nos preparamos
ahora a recibir el frío. Y nuestras
mentes intelectuales, que se nutren de conocimientos cósmicos, asimilarán ese
humus. Y como lluvia de estrellas,
aguijoneará nuestra curiosidad, para saber más de los misterios, de los ocultos
dones que nuestros maestros ancestrales guardaron en sus cofres masónicos para
nosotros.
Así, cuando
llegue el siguiente solsticio ya estaremos preparados. Ya sabremos por qué los druidas celebraban
con ritos esplendorosos en torno a Stonhenge, y por qué Colón salió del oriente
buscando tierras nuevas y no siguió como Magallanes hacia el sur y luego al
verdadero oriente para re-descubrir las tierras viejas.
Me gusta el otoño
y me alegro por que con él regresan los azacuanes. Empiezan nuestras festividades. El mes de la virgen. El día de los santos y su fiambre lleno de
calorías. Los barriletes de
Santiago. La Guadalupe. Las posadas. Y finalmente, y antes de que termine la
estación, colgamos nuestros deseos de los árboles que se iluminan en las calzadas y cantamos villancicos tomados de
las manos de nuestros queridos padres, hijos, cónyuges y, desde luego de …
¡nuestros queridos hermanos!
Carlos Golcher
SIN EL ESPACIO DEL TIEMPO...
El tiempo: una medida del espacio.
El tiempo
necesita un espacio para caber. Si el
espacio no es suficiente, termina el tiempo.
Pero si el tiempo entra en un receso, se crea el espacio para que el
tiempo, de todas maneras, quepa. Por
tanto, el tiempo necesita del espacio.
Pero el espacio no necesita del tiempo. A menos que sea para medirlo.
Y el ser humano
necesita medirlo. Por ello inventó el
segundo. Y el minuto. Y la hora.
Pero también
inventó el día. Y el mes. Y el año.
El planeta se
mueve en un espacio dado, alrededor de su estrella.
Y mientras no
existió un ser con conciencia, el planeta rodó por los siglos de los siglos.
Porque a los
dinosaurios ¿qué les importaba su edad?
Eran máquinas con
masas que reaccionaban al ambiente o sus
impulsos. Y así, nacían, crecían, se
reproducían y morían. Y nadie de ellos sabía cuánto tiempo vivían. Ni en qué Era.
Pero gracias a
que el espacio es tan caótico, cayó un enorme aerolito en el área donde estaban
muchos nidos de dinosaurios.
Y se
extinguieron.
Y los pobres
mamíferos, que hasta entonces habían vivido debajo de las piedras, pudieron
desarrollarse.
Y al través de
los eones, se fue conformando un cerebro suficientemente completo como para
tener conciencia.
Entonces, surgió
el tiempo.
Y esos seres con
conciencia empezaron a medirlo. Y al espacio.
Y surgieron los
calendarios.
Los asirios, los
egipcios, los chinos…¡los mayas!
Cada segundo
termina donde empieza el otro. Lo mismo
sucede con los minutos, las horas, los días, los meses y los años.
La esperanza de
vida fue creciendo mientras los seres pensantes invertían su inteligencia en
nutrirse cada vez más y mejor.
Y la medición se
fue volviendo una necesidad.
Y los asirios,
los egipcios, los chinos…. ¡los mayas! Comenzaron a medir el tiempo.
Hace cinco mil
docientos años, los mayas dispusieron empezar a medir su tiempo. Y lo midieron con TUNES y BAKTUNES.
Este año
conmemoran el BAKTÚN 13.
El 21 de
diciembre se inicia el supuesto BAKTÚN 14.
Lo único es que eso sería como pretender un 32 de diciembre.
En realidad la
vuelta comienza de nuevo porque ellos sólo midieron 13 BAKTUNES, que en total,
hacen cincomildocientos años de los nuestros.
Y se terminan esos 13 este 20 de diciembre.
Son, al final de
cuentas, SÓLO MEDIDAS para justificar el espacio que nuestros cerebros
aventureros ocupan dentro de nuestro cráneo.
Y si los asirios,
los egipcios, los chinos … ¡y los mayas! Son homo-sapiens… pues no encuentro
ninguna particularidad en sus respectivas medidas del tiempo, por lo que sólo
pretenden justificar ese preciado espacio en sus respectivos cráneos.
Por Carlos
Golcher, septiembre de 2012.
sábado, 16 de junio de 2012
Día del Padre.
Nunca lo conocí, pero sé que tuve.
Mi madre, ahora de noventitantos, se puso los pantalones, tomó la escuadra y el compás y nos hizo crecer. A mis hermanas les enseñó a cocinar. A mí a llevar el sustento.
Producto de un espermatozoide aventurero, aventuré por el cosmos. Descubrí exoplanetas. Navegué por galaxias helicoidales.
Y ahora que avizoro puerto, veo la luz del faro que quiere que llegue.
Y me resisto.
Pero ese agujero negro tremendo no deja de atraerme. Y rebaso la luz del faro y me sumerjo en la negrura más oscura de todas.
Y al golpe de un timbal beethoveniano abro los ojos y detrás de esa materia oscura... ¡descubro la verdadera luz!
¡Feliz Día del Padre, hijos!
Nunca lo conocí, pero sé que tuve.
Mi madre, ahora de noventitantos, se puso los pantalones, tomó la escuadra y el compás y nos hizo crecer. A mis hermanas les enseñó a cocinar. A mí a llevar el sustento.
Producto de un espermatozoide aventurero, aventuré por el cosmos. Descubrí exoplanetas. Navegué por galaxias helicoidales.
Y ahora que avizoro puerto, veo la luz del faro que quiere que llegue.
Y me resisto.
Pero ese agujero negro tremendo no deja de atraerme. Y rebaso la luz del faro y me sumerjo en la negrura más oscura de todas.
Y al golpe de un timbal beethoveniano abro los ojos y detrás de esa materia oscura... ¡descubro la verdadera luz!
¡Feliz Día del Padre, hijos!
Diez de diez
DECÁLOG0
Cuando encontré
la salida del laberinto, minotauro abrió los ojos.
Los tripulantes
de Carabela divisaron Tierra.
Inmediatamente se pusieron en órbita.
Cuando el
barrilete alzó el vuelo, Moza Mariposa se murió del susto.
El panadero
vendió todo. Y nos dejó sin el Pan
Nuestro de Cada Día.
Los Vientos
Alisios buscan las maravillas de Alicia.
Los lobos se
enteraron de una oveja roja en el rebaño.
Tenía abuela.
El reloj se
detuvo. Y ahora es el más exacto de
todos.
Cuando en la
cadena alimenticia somos el último eslabón… ¡nos comemos la cadena!
Vimos a Afrodita
coquetearle a Helios.
En las sonatas beethovenianas los instrumentos no dialogan… ¡discuten!
15 de junio de 2012.
sábado, 9 de junio de 2012
La corriente eléctrica se suspende por minutos... las luciérnagas despiertan de su letargo... las nubes se acomodan y se dejan exprimir... ¡verano tropical! a 90 grados oeste y 15 grados norte, Guatemala se estremece cada vez que oye que los equipos de fútbol de "su" eliminatoria mundialista para el 2014 ... ¡meten gol! y los chapines se preguntan viendo el tablero de ajedrez del rival... ¿para que servirá este alfil?
Mientras tanto, miro mi mano y sé que cuento con mis dedos...:
Mientras tanto, miro mi mano y sé que cuento con mis dedos...:
Cuentos de dedos:
1
La
comunidad dedística del pie izquierdo fue atacada por horrendo hongo el que
causó tremenda irritación. Detuvieron su
marcha. Se desnudaron. Y el hongo se quedó en el calcetín.
2
Los
dedos de la mano derecha estaban asustados porque “anular” resultó con síndrome
saturnino.
3
“Pulgar”
descubrió en su árbol genealógico que no deriva de la medida británica, sino de
los cotos de caza de los mercados de “pulgas”.
4
“Ín-dice”
insiste en que su homólogo de la otra mano debiera llamarse “Out-dice”.
5
Siendo
un omega el “meñique” pretende ser el alfa de la manada.
6
El
grandotote de en medio siempre está “firmes” en el saludo militar.
7
El
amor de mi pie derecho fue “a primera vista”, cuando conoció por debajo de la
mesa a su pie izquierdo.
8
Los
dedos se juntaron para dar fuerte apretón a la mano del amigo.
9
Pero
sacaron las uñas ante la presencia de la mano del enemigo.
10
Cosas
de dedos… “querido Sancho”.
jueves, 31 de mayo de 2012
PRÓJIMO.
(Del lat. proxĭmus).
Aunque no queramos, en nuestra “civilización occidental”,
estamos constantemente “techados” de conceptos bíblicos. La doctrina cristiana – la verdadera –
aquella que sigue el ejemplo de Cristo (por eso se llama “cristiana”), se
refiere al prójimo, aplicando estrictamente lo que dice el griego o el latín al
respecto: es el ser humano “próximo” a nosotros, por lo que, entonces, nuestro
prójimo estaría limitado a todos aquellos que estuvieran al alcance de nuestra
vista, como los parientes, los amigos cercanos y algunos vecinos.
Pero si los parientes, los amigos no muy cercanos y ciertos
vecinos no comparten nuestra doctrina, dejan de ser “hermanos” y ya no serían
nuestro prójimo.
Pero según la Real Academia Española, prójimo se refiere a
“hombre respecto a otro, considerados bajo el concepto de la solidaridad
humana”.
Ah, esto nos abre el concepto y nos permite mirar más allá
del limitado horizonte que nos imponen las doctrinas.
Aclaremos que dentro del cristianismo, resquebrajado en
innumerables sectas, sobre todo los pentecostales y neopentecostales,
cristianos renovados, mesiánicos, mormones (creen en Cristo a su manera),
testigos de Jehová (igual que los judíos, esperando aún al Mesías) y sobre
todo, los de la llamada “iglesia de la prosperidad”, que ha promovido las ya
tristemente célebres “mega-iglesias”, que han sido construidas a base de
mega-maratones televisivas y otros medios “mediáticos”; cada sector dice tener
“la verdad”.
Pero, sinceramente, la “verdad” es relativa, ya que depende
exclusivamente de nuestro punto de
vista. Si somos espectadores, depende de
dónde estemos en el estadio o en el teatro, para apreciar “la verdad” del gol o
de la calavera de Hamlet.
Si somos neopentecostales nuestra verdad nos dirá que el
Espíritu Santo podrá ser invocado a nuestra discreción y que nos ayudará a
interceder por el milagro cuando nosotros queramos.
Si somos bautistas nuestra verdad nos dirá que el Espíritu
Santo llega a nosotros en el momento que el Señor decide aceptarnos como sus
hijos y que desde entonces permanecerá en nosotros.
Si somos de alguna otra religión o secta la verdad nos dirá
que posiblemente el Espíritu Santo no exista o que es un “dios accesorio”.
Si dentro de los mil millones de cristianos que hay en el
mundo hay tantas “verdades” sería optimista pensar que mil millones tienen “la
verdad absoluta”.
¿Y los otros seis mil millones que no son cristianos? Budistas, animistas, judíos, musulmanes…
tantos y tantos que dicen sólo ellos tener “LA VERDAD”.
Ahora bien, para no perdernos, el prójimo en cada una de
estas corrientes religiosas ha de ser distinto, según su respectiva
“verdad”.
La RAE menciona unas palabras mágicas: SOLIDARIDAD HUMANA.
A través de la Naturaleza, Dios le sirve al gorrión, al
gusano, a la vaca, a la oveja, a la ballena, al delfín, a las orcas, a los
leones, a los depredadores en general y a los depredados en general, a cada
cual según su especie.
A través de la Naturaleza Dios es solidario con todos los
seres existentes.
Si el hombre fue hecho a semejanza de Dios… ¿no esperaría Él
que el hombre fuera tan solidario como Él?
La solidaridad humana, ante tales diferencias entre los
hombres no deja, entonces, de ser un mito.
No es posible ser solidario con un musulmán que voltea a ver a la Meca
todos los días, aunque interrumpa algo importante. O con un judío que no quiere trabajar el
sábado porque su religión se lo prohíbe.
O con algún animista que tiene que sacrificar algún animal y utilizar
sus entrañas para lograr sus propósitos.
¿Y cómo un Neo-Nazi cabeza rapada puede ser solidario con
Obama , que es negro? (Ergo: Obama no
puede ser prójimo de los Neo-Nazis)
¿O un pastor fundamentalista con un homosexual porque en la
Biblia se condenan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo?
(Ergo: los gays no pueden ser prójimos de los pastores fundamentalistas)
Ante tal diversidad de pensamientos, filosofías y creencias
religiosas… ¿quién es nuestro prójimo?
La descalificación que hacen las
“verdades relativas” provocadas por el “libre albedrío”, causa que reduzcamos
nuestro círculo de “prójimos”.
Y ahora, tema para una próxima entrada o trazado:
Algún día llamaremos a la Humanidad HERMANDAD. Y entonces, sólo entonces, encontraremos a
nuestro verdadero PRÓJIMO.
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