Hoy es el
presente que dentro de un instante se convertirá en futuro. Y ya estando allí se convierte en ayer.
La Historia se
construye a cada instante y en cada instante se convierte en Historia.
Empezamos nuestra
vida en el centro de la espiral. Y
avanzamos hacia la orilla, dando vueltas y vueltas. Hasta que, cansados, nos desparramamos al
infinito.
Pero antes de
nacer somos sólo un ideal en la mente de nuestra madre. Y una chispa en la lujuria de nuestro padre.
¿Qué fuerza
gravitatoria hace que nuestro planeta mantenga el equilibrio?
Si la Galaxia es
espiral ¿por qué no el sistema solar?
Empero de nuevo
es primavera.
Y las espirales
de los girasoles seducen con sus feromonas a las abejas.
Y las melíferas
resultan viendo hexágonos en su transitar espirálico.
Y porque existe
esta sensacional estación es que el sistema solar no es espiral.
Para que
disfrutemos cada cierto tiempo de sus exquisitas mieles.
¿Ven? Nuestra
primera frase ya está en el ayer. Y
nuestra última palabra gravita en el futuro.
Adiós,
adiós. Hasta nuestra próxima llovizna.
-----Reflexiones
del 12-04-13.
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